
Eliminar las Humedades en Bajos
Las humedades en plantas bajas y sótanos son un problema frecuente debido a su proximidad al terreno y a la escasa ventilación natural. Estas condiciones favorecen la aparición de condensación, filtraciones laterales y humedad por capilaridad, que pueden manifestarse como manchas, moho, desprendimiento de pintura y olores desagradables.

Además de afectar la estética y el confort del hogar, estas humedades pueden comprometer la integridad estructural del edificio, debilitando muros y cimientos, y representar un riesgo para la salud, especialmente en personas con problemas respiratorios o alergias.
En nuestra empresa especializada en tratamientos antihumedad, ofrecemos soluciones personalizadas y eficaces para eliminar la humedad en bajos y sótanos. Nuestro equipo de expertos realiza un diagnóstico detallado para identificar las causas específicas del problema y aplicar el tratamiento más adecuado, ya sea mediante barreras químicas, sistemas de ventilación mecánica o impermeabilización de muros. Contamos con tecnología avanzada y años de experiencia que nos permiten garantizar resultados duraderos y mejorar la calidad de vida en tu vivienda.
¿Qué ocasiona las Humedades en bajos?
Humedad por capilaridad
La humedad que se acumula en el terreno tiende a ascender de manera progresiva a través de los componentes porosos, como pueden ser el ladrillo, el mortero o la piedra. Este fenómeno se manifiesta con manchas, desconchados o eflorescencias en la base de las paredes, afectando tanto la estética como la integridad de los materiales de construcción.
Humedad por condensación
Este fenómeno suele darse cuando el aire contiene un exceso de vapor de agua y este entra en contacto con superficies frías, provocando que se transforme en diminutas gotas de agua al condensarse. Es una situación común en viviendas que carecen de una ventilación adecuada o que presentan deficiencias en el aislamiento térmico.
Humedad por filtración
Este tipo de humedad ocurre cuando el agua del exterior logra filtrarse al interior del inmueble debido a grietas, fallos en las tuberías o problemas en las cubiertas y elementos de cierre del edificio. Suele aparecer con mayor frecuencia en paredes que están en contacto directo con el terreno, como las que se encuentran en sótanos o niveles inferiores del inmueble.
¿Causas de las humedades en bajos?

Pueden tener distintos orígenes y manifestarse de forma simultánea:
- Humedad por corrientes subterráneas: En edificaciones ubicadas en terrenos inclinados o con características hidrogeológicas particulares, pueden aparecer problemas de humedad derivados del agua que fluye por el subsuelo. Esta humedad puede ascender por el suelo o filtrarse por los muros laterales de los niveles más bajos del inmueble.
- Ascenso por capilaridad en materiales porosos: Los elementos constructivos como la solera o los muros, al estar compuestos por materiales que absorben fácilmente el agua, pueden permitir que la humedad procedente del terreno ascienda gradualmente, afectando tanto paredes como suelos.
- Filtraciones localizadas por fallos puntuales: Goteras en techos, ventanas sin sellado adecuado, grietas en las paredes o roturas en la red de tuberías internas pueden dar lugar a filtraciones específicas que generan humedad de forma intermitente o constante.
- Deficiencias en la impermeabilización exterior: Cuando los cimientos y muros carecen de una protección impermeable eficiente, el agua exterior puede penetrar por las juntas constructivas o directamente a través de los materiales estructurales, causando deterioro progresivo.
- Condensación por desequilibrio térmico: Las diferencias marcadas entre la temperatura del aire interior y la de las superficies frías de muros o suelos, especialmente en zonas poco ventiladas y con alta humedad ambiental, favorecen la aparición de humedad por condensación en forma de gotas o moho.
Consecuencias de estas humedades
La presencia de humedad puede comprometer seriamente la integridad de la estructura del edificio, especialmente cuando afecta a materiales porosos como ladrillos o yeso. Con el paso del tiempo, estos elementos pueden debilitarse, generando riesgos en la estabilidad de la vivienda. Además, los espacios afectados por la humedad suelen experimentar una degradación notable en la calidad del aire, ya que la proliferación de moho, ácaros y bacterias se intensifica en ambientes húmedos. Esta situación puede derivar en problemas de salud respiratoria, como alergias, asma o infecciones, afectando especialmente a personas vulnerables como niños, ancianos o personas con afecciones previas.
Por otro lado, las humedades también conllevan consecuencias visibles y molestas en el entorno doméstico. Es frecuente que se generen olores desagradables producto de la acumulación de agua estancada y microorganismos. Además, el impacto estético es evidente: la pintura puede desprenderse, las telas y cortinas mancharse, e incluso los muebles y objetos decorativos pueden deformarse, agrietarse o deteriorarse de manera irreversible. Todo esto no solo afecta el confort del hogar, sino que también puede suponer un gasto económico adicional en reparaciones y sustituciones.

¿Cómo tratamos en Vicente Fort las humedades en bajos?
ℹ️ Para solucionar eficazmente las humedades en plantas bajas, es fundamental detectar con precisión su origen, ya que sin un diagnóstico claro cualquier intervención será incompleta o temporal. Lo más aconsejable, en caso de duda, es recurrir a profesionales con experiencia en este tipo de problemas. Aun así, conviene conocer algunos factores habituales que suelen estar detrás de estas humedades, como la falta de ventilación, la presión del agua subterránea o filtraciones causadas por defectos estructurales.
Humedades por filtración
Usamos una técnica avanzada basada en la inyección de resinas hidrorreactivas, un tratamiento químico de alta eficacia diseñado específicamente para combatir las humedades por filtración. Estas resinas, al entrar en contacto con la humedad, se expanden y penetran en las grietas y fisuras de los muros, formando al endurecerse una barrera impermeable sólida y duradera. El procedimiento se lleva a cabo en varias fases: comienza con un análisis técnico del problema, seguido de perforaciones estratégicamente ubicadas, la inyección del producto a presión controlada, y finalmente una limpieza detallada de la zona intervenida. En la mayoría de los casos, los efectos se notan desde el primer momento.
Es un método rápido, poco invasivo y altamente resistente, ya que soporta el empuje del agua sin sufrir daños. Su versatilidad le permite aplicarse en una gran variedad de materiales, incluyendo hormigón, ladrillo o piedra. Es una solución profesional, eficaz y duradera que permite resolver el problema sin necesidad de realizar obras complejas o costosas, ofreciendo una alternativa fiable frente a las humedades estructurales.
Humedades por condensación
Aplicamos higroconvectores y barreras químicas porque han demostrado ofrecer resultados muy efectivos en el tratamiento de humedades. Los higroconvectores son mecanismos pasivos que aprovechan el movimiento natural del aire para mejorar la ventilación interior, sin necesidad de electricidad ni mantenimiento. Se instalan en las zonas donde se produce condensación y actúan de forma continua, ayudando a estabilizar el nivel de humedad gracias a sus componentes cerámicos, que favorecen la circulación del aire y evitan la acumulación de vapor.
Las barreras químicas, en cambio, se utilizan en situaciones más complejas, donde además de condensación hay presencia de humedad estructural o filtraciones desde el terreno. Este sistema consiste en la inyección de resinas hidrófugas que penetran en los poros del muro y forman una capa protectora que impide el paso del agua. La combinación de ambas técnicas permite actuar tanto sobre las causas superficiales como sobre los problemas más profundos, ofreciendo así una intervención completa, eficaz y duradera contra las humedades en bajos y sótanos.
Humedades por capilaridad
En nuestra empresa utilizamos un tratamiento eficaz y poco invasivo para combatir la humedad por capilaridad: la inyección de resinas hidrófugas. Este sistema consiste en perforar la parte baja del muro afectado e introducir un producto que, al expandirse, rellena los poros del material de construcción, creando así una barrera estanca que impide que la humedad del subsuelo ascienda por capilaridad. Es una técnica especialmente valorada por su precisión, su impacto mínimo en la estructura y su versatilidad, ya que puede aplicarse tanto en edificaciones antiguas como en construcciones más recientes.
Aunque la barrera contra la humedad se forma de manera inmediata, el proceso de secado completo del muro es gradual. El agua acumulada en el interior necesita evaporarse poco a poco, lo que puede tardar semanas o incluso varios meses, dependiendo del grado de afectación. Durante este tiempo, es recomendable retirar los revestimientos deteriorados para facilitar la ventilación y permitir que el muro se airee adecuadamente. El resultado es un método duradero, eficiente y discreto, ideal para restaurar la salubridad y estabilidad de cualquier espacio afectado.
¿Cómo prevenir las humedades en bajos?

Es fundamental evitar la acumulación de agua alrededor del edificio para prevenir problemas de humedad. Para ello, se debe realizar un mantenimiento periódico de canalones, bajantes y tuberías, asegurando que estén libres de obstrucciones y funcionen correctamente. Así se minimiza el riesgo de derrames o encharcamientos que puedan filtrarse en la estructura. Además, resulta muy útil revisar de forma anual el estado de la fachada, localizando posibles fisuras o grietas que deben ser reparadas cuanto antes para evitar la entrada de agua de lluvia. También puede valorarse el uso de materiales impermeables o aislantes en los muros expuestos al exterior, como medida preventiva ante futuras filtraciones.
Por otro lado, mantener una temperatura estable en el interior del inmueble es clave para reducir la aparición de condensaciones. Para lograrlo, es importante que el aislamiento térmico esté en buen estado, ya que además de frenar la pérdida de calor, reduce la probabilidad de que la humedad se acumule o penetre desde el exterior. Asimismo, conviene garantizar una ventilación adecuada, abriendo puertas y ventanas siempre que sea posible para renovar el aire. En espacios cerrados o poco ventilados, es aconsejable instalar un sistema de ventilación mecánica. Junto con esto, controlar los niveles de humedad ambiental ayuda a prevenir la aparición de moho y otros efectos derivados de la condensación.
Preguntas frecuentes sobre humedades en bajos
¿Es posible eliminar completamente la humedad en bajos o solo se puede controlar?
Sí, en muchos casos es posible eliminar por completo la humedad, siempre que se identifique correctamente su origen y se aplique un tratamiento adecuado. Sin embargo, en edificaciones con problemas estructurales complejos o en zonas con alto nivel freático, puede que se necesiten soluciones de mantenimiento a largo plazo para evitar recurrencias.
¿Qué diferencia hay entre un deshumidificador y un tratamiento profesional antihumedad?
El deshumidificador es una solución temporal que ayuda a reducir la humedad ambiental, pero no corrige la causa subyacente. En cambio, un tratamiento profesional actúa directamente sobre el origen del problema, ya sea capilaridad, filtración o condensación, ofreciendo resultados duraderos y estructurales.
¿Se pueden aplicar tratamientos antihumedad sin necesidad de obras mayores?
Sí, algunos métodos como la inyección de resinas hidrófugas o los revestimientos impermeabilizantes pueden aplicarse con una mínima intervención en la estructura. Estas técnicas permiten tratar las humedades sin necesidad de realizar obras invasivas, aunque dependerá del diagnóstico y del tipo de humedad.
¿Cómo afecta la orientación del edificio a la aparición de humedades en bajos?
La orientación puede influir notablemente. Las fachadas orientadas al norte o en sombra constante reciben menos luz solar y tienen mayor probabilidad de acumular humedad. Además, si una parte del bajo se encuentra expuesta al viento o a lluvias dominantes, será más vulnerable si no cuenta con una buena impermeabilización.
¿Qué impacto tiene la vegetación exterior en los problemas de humedad?
Plantas, raíces o zonas ajardinadas junto a muros exteriores pueden retener humedad y favorecer su penetración en los bajos si no existe una adecuada barrera impermeable. Además, las raíces pueden afectar la estructura o provocar microgrietas que faciliten la entrada de agua. Por ello, es recomendable mantener cierto despeje entre la vegetación y las paredes del edificio.
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